
Hay acontecimientos en la vida de una comunidad parroquial que difícilmente se olvidan. Me refiero a la visita de nuestro Obispo de Canarias, Francisco Cases, este domingo 4 de noviembre de 2007. No había ningún motivo especial para acudir, simplemente que está visitando todas las parroquias y aprovecha a celebrar la eucaristía del domingo correspondiente. El martes a la noche me llamó al móvil para decírmelo. Por mi parte, avisé a la gente.
Llegó en su coche, conduciendo él.No le gusta tener secretario. Aparcó junto a la iglesia. Yo a la puerta, revestido, iba recibiendo a la gente. La celebración fue normal como todos los domingos, bueno con el interés que uno siempre pone para que todo salga bien. Repartimos lecturas, moniciones y peticiones. Estuvo concelebrando el párroco de San Juan, José Francisco Quintana. También estuvo Hugo, de monaguillo, que venía de correr una competición de bicicletas.
La iglesia estaba llena, con personas de edades muy diferentes, familias, personas que normalmente acuden, otros más puntualmente…Era una delicia contemplar aquello.

Quizá uno de los hechos más significativos de la celebración fue la invitación que hizo a Dani, con su silla de ruedas, a que dejara de estar en la puerta para ponerse en primera fila acompañado de su hermano y su primo. Dani, tiene 16 años, acude generalmente todos los domingos a la Eucaristía.Ya le he dicho a la madre en otras ocasiones que pasara más adelante con el hijo, pero ella no quería por si tiene que salir con él en algún momento. Además , en la lectura del Evangelio, se hablaba de Zaqueo que al ser de baja estatura la gente le impedía ver a Jesús. Creo, que de ahora en adelante Dani tendrá su puesto en la primera fila, como uno de los recuerdos más importantes de este día.
El Evangelio de Zaqueo era motivo para hablar de aquellas personas que buscan a Jesús, pero que luego otras se lo impiden porque son pantallas que impiden acceder a él.Junto a ello la idea de ser miel que atrae a los demás y ser casas habitadas por la presencia del Señor, estar habitados de Él para que no suene a hueco cuanto hacemos. Me viene a la mente Nieves, que trajo a toda su familia y me comentaba:”He intentado llevar la miel a los demás para traerlos aquí”.
Otro gesto hermoso para mí fue que allí estaban algunas personas que suelen leer este blog y participan en él con sus comentarios. Rosa y Caty que también acudieron con sus familias. Fue una alegría grande el conocer a personas que conoces por aquí, fue el paso de la virtualidad a la realidad. Quizá en algún momento también puede ser positivo el organizar un encuentro de los ciberlectores de este blog.

Tras la Eucaristía, un pequeño momento para tomar café y compartir. A continuación fuimos al barrio de La Primavera, donde en la asociación de vecinos celebramos la misa. La gente leyó, había algunas personas más que en otras ocasiones. También nos hicimos fotos, que están en la web de la parroquia para quien las quiera ver.
En mis 17 años de sacerdote es la primera vez que un obispo visita mi parroquia, es un gesto de agradecimiento el que vivo ante este gesto. Es también el apoyo a lo que uno hace poco a poco , intentando sembrar el evangelio. Espero que para algunas personas sea una ocasión para revitalizar su fe o al menos un pequeño empujón para acercarles a nuestra comunidad parroquial.
Nuestra parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio de la Higuera Canaria, en Telde, en la isla de Gran Canaria, desea continuar siendo una comunidad viva, abierta a todas las personas. Una pequeña comunidad donde todos se sientan acogidos, donde cada uno tiene un papel que aportar en el crecimiento de la comunidad. A ti que me lees, seas de aquí de Gran Canaria o de cualquier otra parte del mundo, recuerda que aquí tienes una familia que te acoge, la puerta está abierta.